Bitcoin / TetherUS
Educacional

Los toros tienen la ventaja: Desmontemos un mito

892
Uno de los mitos más perjudiciales para los inversores es la idea de que la oferta y la demanda, aunque fuerzas opuestas, tienen la misma presencia y comportamiento, simplemente invertidas. En otras palabras, muchos asumen que un sistema o estrategia de trading debería ser igualmente efectivo para posiciones compradoras que, para vendedoras, simplemente invirtiendo la lógica, y aplicando filtros de tendencia.

La realidad es que esta creencia, junto con el mito de que todos los marcos temporales tienen la misma naturaleza y efectividad (sumada a una mala gestión de riesgo), constituye la principal razón por la que la abrumadora mayoría pierde dinero en los mercados.

Tan solo imaginen cuántos sistemas o estrategias han sido descartados por su aparente bajo rendimiento, cuando en realidad se evaluaron incorrectamente al medir su efectividad en movimientos alcistas y bajistas por igual, sin considerar sus diferencias inherentes.


Psicología de compradores y vendedores

Un comprador en general, entra al mercado eufórico o esperanzado de que una acción o activo aumente de valor. ¿Alguna vez han visto a un inversor efectuar una compra en pánico?. Sin embargo, este comprador generalmente saldrá del mercado (venderá) motivado por el miedo, ya sea por el peligro inminente a que una corrección diluya las ganancias de su operación; ya sea porque deba cortar las pérdidas en caso de que las cosas vayan mal.

Aunque todos los inversores inherentemente se vean obligados a efectuar compras y ventas, las emociones que motivan la demanda y la oferta no son las mismas: A las compras las guía la esperanza y la euforia, sentimientos que se manifiestan en estabilidad o en una fe irracional; y a los vendedores les guía generalmente el miedo, que casi siempre degenera en pánico e inestabilidad.

Un ejemplo clásico de la psicología colectiva con respecto a este fenómeno se manifiesta en la frecuencia con que observamos a inversores dispuestos a quemar grandes cantidades de capital antes de asumir una pérdida, mientras que el miedo a perder a menudo les hará cortar operaciones ganadoras antes de tiempo, destruyendo su rendimiento estadístico.


El mercado como representación psicológica

Estos comportamientos propios de la naturaleza humana dejan huella en los gráficos de cotizaciones, y como la mayoría persigue fórmulas y trucos mientras descuidan el estudio de la psicología colectiva, terminan malinterpretando métodos e ideas. Un ejemplo clásico de malinterpretación son las conocidas “figuras chartistas”, que no son más que manifestaciones del sentimiento de los mercados.

Los inversores actuales no solo intentan ejecutar estos métodos en marcos temporales bajos, contrario a las enseñanzas de su principal divulgador, Richard W. Schabacker, sino que consideran que todas estas formaciones de precio aparecen con la misma frecuencia y tienen la misma utilidad ya sea en tendencias alcistas como bajistas.

La realidad, es que las figuras de agotamiento en tendencias alcistas tendrán mayor probabilidad de fallar que las formaciones de agotamiento en tendencias bajistas, pues no solo está el factor emocional detrás de compras y ventas, sino que la naturaleza de los mercados es inherentemente compradora.


Naturaleza de los mercados

Si miramos hacia atrás, los mercados bursátiles han mostrado un patrón claro: los mercados alcistas no solo son más frecuentes en términos de recuperación, sino que duran más y generan ganancias sustancialmente mayores que los bajistas.

Tomando como referencia el índice S&P 500, que tiene gran influencia sobre las acciones e incluso el ecosistema criptográfico, desde 1928, se han manifestado 27 mercados bajistas y 28 alcistas, pero los alcistas han compensado con creces las pérdidas. En promedio, un mercado alcista dura 4,3 años con un retorno acumulado del 149.5%, mientras que un mercado bajista se extiende solo 11,1 meses con pérdidas promedio del -35%. Otro dato interesante es que el S&P 500 tan solo ha cerrado 7 años bajista desde 1984 (1990-2000-2001-2002-2008-2018-2022).

Otra ventaja estructural de las posiciones compradoras es que el riesgo es “limitado”: lo máximo que un inversor puede perder es el 100% de tu inversión si el activo cae a cero. En cambio, las posiciones vendedoras enfrentan pérdidas ilimitadas, ya que un activo puede subir indefinidamente, obligándote a recomprar a precios exorbitantes.

Por otro lado, debemos entender que en mercados con un marcado sesgo alcista se generará mayor presión compradora, provocando que las ventas se realicen en contextos de mayor aleatoriedad e inestabilidad.


Sistemas cuantitativos

Aunque en el pasado la experiencia me había hecho detectar cierto sesgo alcista en la sesión de Nueva York, y mis operaciones en largo evidenciaban un mayor rendimiento que mis operaciones en corto, fueron mis pruebas de sistemas cuantitativos el factor que me impulsó a profundizar sobre la psicología de compradores y vendedores.

En mi perfil podrán encontrar un script de una estrategia de tendencia alcista que nombré “Hosoda’s Clouds” y en la revista El Especulador (página 23) se pueden observar imágenes sobre el gran rendimiento histórico que ha tenido en los mercados y temporalidades previamente descritos.

La realidad, es que como sucede con la mayoría de los sistemas que he creado y probado, la tasa de acierto y el rendimiento se destruyó cuando introduje en los backtestings entradas en corto, pues la naturaleza de los mercados es alcista.

Cada sistema de trading debe ser estudiado en base a entradas en largo, y en base a entradas en corto, de forma individual, para asegurarnos de juzgar correctamente los rendimientos estadísticos.


Conclusiones

En este artículo he buscado explicar de manera clara y lógica por qué la naturaleza predominantemente alcista de los mercados genera inestabilidad en los sistemas o estrategias con enfoque bajista. Las formaciones de precios y las herramientas técnicas no funcionan de forma idéntica para entradas en largo (compras) y en corto (ventas). En la mayoría de los casos, la tasa de acierto de un sistema se deteriora significativamente al operar a la baja.

No obstante, es importante recordar que toda compra implica una venta, y toda venta requiere una compra. En lugar de desaconsejar las entradas en corto, mi recomendación es que sean extremadamente cuidadosos al diseñar y ejecutar entradas de este tipo, pues las condiciones serán en la mayoría de los casos, más agresivas e inestables que en operaciones de compra.

Esto no es una solución infalible. Un inversor que compre sin un criterio sólido está destinado al fracaso. Es fundamental saber con precisión dónde entrar y dónde salir del mercado. Sin embargo, puedo asegurarles que comprender la lógica detrás de los marcos temporales y las dinámicas de oferta y demanda les dará una ventaja significativa, acercándoles a resultados consistentes.

En próximos artículos seguiré desarrollando estas ideas. Si les gustó este artículo envíen sus buenas vibras y estén pendientes a mis próximas publicaciones.

Aviso legal

As informações e publicações não se destinam a ser, e não constituem, conselhos ou recomendações financeiras, de investimento, comerciais ou de outro tipo fornecidos ou endossados pela TradingView. Leia mais nos Termos de Uso.